Humedal del río Huasco, una explosión de vida en el desierto

Texto y fotos Luis Vega Peralta.

El río Huasco es el eje geográfico y económico de la provincia del mismo nombre, ubicado en el lado sur de la Región de Atacama. En la zona más árida del planeta, un vergel de vida surge cuando en las abatidas aguas del río Huasco se encuentran con las corrientes vigorosas del océano Pacífico.

            Desde la ciudad de Vallenar, puerta sur de la Tercera Región, en dirección oeste, a 50 kilómetros se localiza el puerto de Huasco. Si no se cuenta con transporte propio, existe una gran frecuencia de minibuses y taxis colectivos que llegan este destino.

            Es una comuna donde se desarrolla actividad portuaria, agrícola y turística. Hay una variada oferta para el alojamiento y alimentación de los viajeros, destacando la gastronomía marina, el aceite de oliva y las aceitunas, todo ello, orgullo de la actividad local.

            La mayoría de los operadores de turismo de la zona tienen en sus programas visitas guiadas al humedal del río Huasco; para ello es necesario efectuar las consultas necesarias en la Oficina de Información Turística Municipal, en el centro de la ciudad. Es recomendable llevar bastante agua, alimentos livianos, ropa cómoda, calzado deportivo y usar bloqueador solar. La cobertura telefónica es plena, en caso de que se requiera. El camping no está contemplado, no obstante, el picnic es viable siempre y cuando se respete la distancia con la fauna del lugar.

            Desde este poblado se debe tomar una ruta a lo largo de la hermosa y tranquila Playa Grande. Es necesario realizar una caminata grata y fácil de 40 minutos hacia el norte. El recorrido ofrece avistamientos de pelícanos, gaviotas, el pingüino de Humboldt, cormoranes, águilas y grandes mamíferos como el lobo marino, hasta encontrar un área oculta y poco frecuentada. Se trata de la desembocadura del río Huasco, un estuario lleno de vida animal y vegetal. Un campo de dunas y el verdor de la vegetación nativa dan la bienvenida a sus visitantes.

            Junto a esta caminata, es posible realizar otros tipos de actividades como la fotografía de plantas, animales y paisajes; también es se puede disfrutar el sólo hecho de estar en medio de la naturaleza y la tranquilidad que ofrece un ambiente casi siempre solitario.

            Muchas especies de aves migratorias encuentran descanso y alimentación en esta importante zona ecológica. Es de suma importancia no perturbarlas, bajo ninguna circunstancia llevar mascotas en plena libertad. El visitante debe ser discreto y silencioso ante la presencia de aves, mamíferos, reptiles, anfibios y peces que han encontrado en este delta un lugar permanente para desarrollar sus ciclos de vida.

             La ausencia de caminos para vehículos motorizados y la inexistencia de asentamientos humanos cercanos han mantenido al humedal del río Huasco en un estado casi virgen. Las especies que aquí habitan gozan de tranquilidad y refugio para sus ciclos de vida. No cabe duda de que visitarlo es verdaderamente gratificante e inolvidable, por ser sus temperaturas gratas durante todo el año, y sus paisajes, sin alteraciones. La paz que ofrece esta zona despierta la admiración por la naturaleza y el respeto por la vida que aquí prospera.

            La ruta del humedal del río Huasco es altamente recomendable dentro de los límites de la Región de Atacama. Llegar esta comuna no representa grandes dificultades y el recorrido a pie que se incluye es más bien placentero. El visitante siempre, y sin excepción, se despide del lugar cargado de gratos recuerdos, dejando tras de sí un paisaje que permanece oculto para la gran mayoría de la población.

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