La puerta al universo

Texto y fotos Paulina Pérez.

Chile se ubica en el hemisferio sur del planeta tierra, lo que nos sitúa en el centro de la galaxia. Gracias a esto, es que nuestro país, es catalogado como el mejor territorio para la investigación astronómica. A su vez, la calidad del cielo de Atacama entrega las condiciones ideales para observar las estrellas. Chillitrip y Copayapu Travel, saben la importancia de entregar un tour astronómico de calidad a cada turista que llega a nuestra región en busca nuevas experiencias. Es por tal motivo que cada mes, preparan la llamada “fogata astronómica”.

La Región de Atacama, tiene un potencial no explotado en el sector de aventura, turismo cultural, arqueológico y astronómico. Cada artículo o reportaje destaca la calidez de sus aguasy la tranquilidad del descanso. Pero tienemucho más que ofrecer, al turista que nos visita.

Aprovechando los beneficios del desierto, la contaminación lumínica no llega a estas partes del mundo. “Las condiciones de la atmósfera, provee a Chile un marco regulatorio que protege los cielos del norte de las luces de las ciudades”, así enfatiza el doctor Mario Soto Vicencio, astrónomo de la Universidad de Atacama, por lo que científicos internacionales encuentran en el desierto, un lugar privilegiado para el estudio e investigación.

Son cerca de las 21 horas cuando llegamos a nuestro destino. Nos ubicamos en el camino a Inca de Oro, entre Copiapó y Diego de Almagro. Es una ruta que hoy en día está pavimentada, y que mucha gente aprovecha la claridad y la poca luminosidad para observar los astros de manera amateur. Así también, lo destaca el doctor Mario Soto, “a simple vista o con binoculares, podemos observar un espectáculo gratuito que el cielo de Atacama nos entrega”.

Nuestros guías saben que es necesario contar con el conocimiento específico para realizar este tipo de expediciones. Es por eso que, Hugo Bolados y Carlos Araya, fotógrafos astronómicos aficionados, son los encargados de darnos una charla introductoria necesaria antes de comenzar a mirar por los telescopios.

No obstante, a nuestra llegada al punto de observación, nos espera un rico picnic comprendido por, queso con tomate y merquen, aceitunas, galletas dulces y saladas. Todo esto acompañado por té, café o vino tinto. Al alero de música en vivo y una fogata que calienta nuestros fríos cuerpos.

Con el correr de los minutos, y ya aclimatados, cada uno de las expedicioncitas comienzan a contar sus experiencias, pensamientos e ideas al respecto de cuál es nuestro lugar en el mundo, y lo pequeños que nos sentimos cada vez que miramos al cielo estrellado. Lo que nos lleva a una introspección de nuestro rol en el universo. “Es imposible no tener curiosidad cuando tienes la suerte de que, en el patio de tu casa, el espectáculo astronómico sea así de maravilloso”, comenta una turista.

Y en la realidad tiene toda la razón. Basta con salir unos 10 a 15 minutos de la ciudad de Copiapó para poder ver el viaje de la vía láctea sin ningún problema, “sin luna, se puede observar la vía láctea fulminante”, comenta Hugo. “Pero también, e incluso, dentro de la misma ciudad, las estrellas son claramente visibles”, agrega Carlos Pizarro de Chillitrip.

Terminada la charla, nos ubicamos frente a los telescopios para maravillarnos con las espectaculares lunas de Júpiter y su mancha roja. Que, en palabras de nuestros guías, no siempre es así de visible para la fotografía amateur.

Saturno por otro lado, nos asombró con sus anillos. Y pudimos observar claramente que, Alfa Centauro no es una sola estrella, sino más bien, es un sistema terciario que, a simple vista se ve como un solo astro en el cielo, pero bajo la mirada telescópica, muestra sus tres cuerpos.

En los años 60’ los rusos llegaron al norte de Chile, destacando que el cerro Peineta, era uno de los mejores lugares para la observación astronómica. Pero en ese entonces, Copiapó no era el lugar más óptimo para vivir. La poca conectividad de carreteras y la masiva extracción de minerales, hicieron que muchos investigadores decidieran instalarse en las regiones de Coquimbo o Antofagasta. En la actualidad Copiapó se abre a las novedades y nuevas oportunidades. La Universidad de Atacama abrió un nuevo doctorado en Astronomía, y en conjunto con el observatorio educativo Inca de Oro, esperan abrir las puertas del cielo a todo científico que quiera venir a estudiar los astros como nunca antes los han visto.

Sumado a esto, Chillitrip y Copayapu Travel, han visto en esta área una gran oportunidad de acercar a la ciudadanía en general, a observar y ver cuál es nuestro lugar en el universo. Teniendo como horizonte la premisa de Chile vitrina astronómica mundial para el 2030.

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